Por Diana Barrera

CODA (Child of Deaf Adults), o por su nombre en español CODA: Señales del corazón, es una adaptación al inglés de la película francesa de comedia dramática La familia Bélier.

Este largometraje posee un gran valor, pues es una gran representación de la comunidad sorda, aunque muestra las limitaciones de las personas sordomudas. Sin embargo, este filme se enfoca en distintas situaciones: la ilusión de un primer amor, la necesidad de los hijos de madurar e iniciar su propia vida, la melancolía que produce en los padres el síndrome del nido vacío y la superación de barreras físicas para ser feliz.

Esta película narra la historia de los Rossi, una familia sorda que dirige un negocio de pesca, donde Ruby es la única oyente e intérprete de la familia; con tan solo 17 años, ayuda a sus padres y hermano tratando de mantener el negocio familiar, mientras que al mismo tiempo, intenta encontrar su independencia y encajar en el mundo.

Un día, atraída por un chico, decide unirse al coro de la escuela, ahí descubre que tiene una pasión por el canto, después de algunos incidentes en clase por su poca relación con las personas, el profesor de canto, quien ve algo especial en ella, la anima a considerar la oportunidad de estudiar música en la Universidad de Berkley, es entonces cuando Ruby se tiene que enfrentar a tomar una decisión: si sigue siendo el apoyo principal de su familia o si lucha por su objetivo musical.

CODA es una película llena de mezclas, iniciando con su producción entre Estados Unidos, Francia y Canadá, cuenta con la participación del mexicano Eugenio Derbez y, como en todos sus trabajos, ha incluido el toque humorístico que lo caracteriza, sin embargo, en este filme, no solo muestra su trabajo como un gran actor, sino también, como un aprendiz, pues para el papel de profesor de coro, Bernardo Villalobos, tuvo que aprender a tocar el piano.

Pese al toque humorístico que muchos califican como “poco serio” en el trabajo de Derbez, este personaje lleva un gran peso en la historia, pues es precisamente el profesor de Ruby quien la ayuda y la impulsa a seguir un sueño que ella venía lejano, no solo apoyándola, sino también poniéndola en una disyuntiva entre apoyar y seguir “atada” a su familia o seguir sus sueños dejando que su familia y el resto de la gente aprendan a comunicarse.

Sin duda, esta película demuestra la importancia de aprender no solo el lenguaje de señas, sino también aprender a ser conscientes y resilientes con aquellas personas que no poseen las mismas oportunidades y capacidades que la mayoría, además, de enseñarnos a luchar por nuestros sueños, incluso si nuestra familia no está lista para ello.

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