Por Brenda González Soto

Sin señas particulares es la opera prima de Fernanda Valadez que ha ganado renombre gracias al reconocimiento que se le ha otorgado en festivales cinematográficos, tanto nacionales como internacionales.

Además, fue la cinta que tuvo más nominaciones a los premios Ariel 2021, ya que competirá en 16 categorías, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección.  

El filme nos presenta a Magdalena, una mujer que busca a su hijo desaparecido, quien fue a cruzar la frontera con rumbo a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades para su futuro.

Sin embargo, dos meses después de su partida, tras no recibir noticias de él, le informan que el compañero con quien emprendió el viaje fue encontrado muerto en una fosa, la cual también contenía los restos de la maleta que llevaba su hijo.

Por ello, Magdalena decide emprender un largo viaje, desde Guanajuato hasta la frontera, para conocer que le ocurrió a su hijo, pero se topa con un sistema que esta saturado de casos iguales a los de ella, que solo le ofrece resignación, ya que lo declaran muerto sin tener ninguna prueba verídica de ello.

Al ver a su alrededor se da cuenta de que no es la única que sufre esa situación y una mujer la impulsa a no rendirse y a seguir buscando el paradero de su hijo.

Pese a los obstáculos a los que se enfrenta y al no conocer la ciudad en la que se encuentra, infestada de violencia, ella no dejará de buscarlo.

La historia no esta basada en ningún hecho en particular, pero claramente tiene influencia de las miles de historias reales que pasan día a día madres mexicanas en buscan de familiares desaparecidos.

La directora quería mostrar cómo es que las madres viven la desaparición forzada de algún hijx para transmitir la angustia y la desolación por la que pasan, pero sin dejar de lado la fortaleza que cada una tiene por buscar respuestas y no rendirse.

La cinta también toca otro tema que impacta en la realidad mexicana: la migración, la cual se hace presente a través del personaje de Miguel, un joven que fue deportado, quien regresa a su casa en busca de su familia.

Por azares del destino, Miguel y Magdalena se encuentran y se hacen compañeros en su búsqueda, pero son víctimas de la violencia por la que pasa la ciudad, dándonos un cruel vistazo de realidad.

Algo particular que tiene Sin señas particulares es el equipo creativo que estuvo detrás de la película, ya que la mayoría estuvo formado por mujeres, por lo que la perspectiva femenina fue determinante en cada proceso de la producción.

¿Tú ya la viste? Cuéntanos que te pareció.

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