Por Lucero Aldana Montiel

Por años, tener una orientación sexual fuera de la heteronormatividad ha sido un desafió para cientos de personas que formamos parte de la comunidad, aún más cuando las críticas vienen de un entorno familiar. Es el caso de Bobby, que al confesarle a su hermano acerca de su homosexualidad, su vida cambia, enfrentándose a una madre cristiana y conservadora que en un inicio busca la manera de “curar” a su hijo.

Prayers for Bobby, película biográfica basada en la novela de Leroy Aarons, fue dirigida por Russell Mulcahy, protagonizada por Sigourney Weaver y Ryan Kelley.  Esta película retrata una historia real de principios de los años 80, donde Bobby y su madre comienzan a tener problemas en su relación a consecuencia de que él acepta su homosexualidad.

Bobby es un joven que fue criado en una familia presbiteriana; para él lo más importante era su familia, su hermano, hermanas y padres eran una parte fundamental en su vida. Pero este joven se encontraba confundido respecto a su orientación sexual y los comentarios que realizaban, principalmente su madre y abuela, ya que no le permitían poder aceptar su homosexualidad, llevándolo a que tomará un frasco de aspirinas y casi cometiera suicidio.

Fue el hermano de Bobby, Austin, quien lo encontró llorando en su habitación después de que casi intentara suicidarse, haciendo que le contara su atracción hacia los hombres, pidiéndole que no le contara a su madre porque sabría como ella reaccionaria. Pero Austin hizo caso omiso a la petición de su hermano, haciendo que le contara a su madre lo que había ocurrido.

La primera reacción de Mary, la madre de Bobby, fue exaltarse y decirle que ser homosexual era un pecado, casi condenando a su propio hijo. La relación entre madre e hijo se volvió un tormento, ya que Mary llevó a su hijo a varios psicólogos y psiquiatras, al igual que lo hizo asistir a la iglesia y grupos de ayuda dentro de esta. Ella decía que busca una forma de “curar” a su hijo, por supuesto esto atormentaba más a Bobby al creer que ser gay era un castigo.

Cansado de la situación que vivía con su familia, principalmente con su madre, Bobby decide alejarse de su familia y mudarse por algunos meses con su prima que vive en Oregón. En este nuevo sitio se sentía mejor, ya que encontró nuevas amistades que lo hicieron creer por un momento que su orientación sexual no era ningún tipo de castigo.

Igualmente, comienza una relación con David, a quien conoce en un bar gay, este le hace ver que el contarles a tus padres acerca de ser homosexual no es siempre fácil al inicio, siempre existe esta discrepancia, pero puede que posteriormente lo acepten.

Al regresar a su casa, Bobby confronta a su madre, diciéndole que lo perdone por no ser el hijo perfecto y que si no lo acepta por ser gay, dejará de ser su hijo, Mary no lo duda y le dice que entonces no lo es. Siendo un momento duro para él, se va de su casa y vuelve con su prima para vivir con ella. Pero no fue sencillo, a Bobby aún le pesaba la opinión de su madre, tanto así que una noche tomó el auto y se dirigió a un puente de una autopista, saltando de este para terminar con su vida.

La noticia del suicidio de su hijo fue dura para Mary y toda su familia, pero para ella fue un punto donde comenzó a dudar de su religión y creencias, asistiendo a una nueva iglesia donde entabló una relación con el padre y este le dio una nueva perspectiva ante la interpretación de la biblia.

Este nuevo conocimiento acerca de la religión, llevan a Mary que lentamente se acerque a la comunidad LGBT, encontrando un nuevo apoyo por parte de la PFLAG (Padres, Familiares y Amigos de Lesbianas y Gays). Comprende así que no había nada malo con su hijo, sino que era la sociedad la que lo condenaba, haciéndole comprender que ella fue parte de esta.

Mary se convirtió en una defensora de los derechos homosexuales, asistiendo la reunión del consistorio de la ciudad, dando un discurso emotivo por el cual invita a que se cuestionen como la religión, muchas veces incita a la homofobia, que se cuestionen antes de hablar sobre la homosexualidad, porque siempre “hay un niño escuchando”.

El descubrir que tu orientación sexual es distinta de la heteronorma es un proceso muy complicado para la mayoría, el no contar con el apoyo de quienes más te importan es un golpe duro, porque recibir el apoyo a veces es importante para poder comprenderte a ti mismo. Este filme puede dar una perspectiva distinta para padres que no aceptan totalmente a sus hijxs.

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