Por Yulissa Galindo Ortiz

El capitán o Der Hauptmann es una cinta alemana de 2017 dirigida por Robert Schwentke (RED, G. I. Joe: Snake Eyes), ese mismo año fue premiada por Mejor Fotografía en el Festival de San Sebastian,  Mejor Sonido en Premios del cine alemán y Premios del cine europeo, y en 2019 recibió una nominación a Mejor Película europea en los premios Goya.

A escasas dos semanas de terminar la Segunda Guerra Mundial, Willi Herold se convierte en un desertor del ejército alemán, pero por azares del destino se encuentra abandonado el uniforme de un oficial de alto rango de la Luftwaffe.

Teniendo un boleto de oro ante sus ojos, Willi no deja pasar la oportunidad de hacerse pasar por un oficial y cambiar radicalmente su vida. Pasa de ser un hambriento fugitivo a un temido ejecutor de una secreta misión de Hitler.

Sin embargo, no todo es color de rosa, ya que mientras la mentira sigue su curso la ambición por el poder se apodera de Willi y el pequeño grupo de soldados desertores que siguen sus órdenes, causando el miedo entre prisioneros y la población. Hecho que le hizo ganarse el apodo de “El verdugo de Emsland”.

Con un magnánimo formato blanco y negro, Der Hauptmann nos cuenta una increíble historia basa en la vida real de la que poco se habla, pero que es testimonio de que cualquiera puede ser un asesino.

Si bien es una cinta de género bélico, realmente no es lo que acostumbramos ver en este tipo de películas, ya que la corrupción y la demencia juegan un papel importante más que las balas. Además que son pocas las escenas de violencia, pero bien llevadas, con poco se deja clara la premisa de esta cinta.

La historia y evolución de este personaje nos puede llevar a entender muy claramente el actuar de muchos oficiales alemanes de la época, cómo el uniforme hace al hombre (o al nazi) automatizado, dispuesto a seguir órdenes que vayan en contra de su propia humanidad pero que dejen a flote su malvada naturaleza.

Parte de la inspiración para creación de este largometraje, según Robert Schwentke, es que cuando se trata de películas de la Segunda Guerra mundial el cine está repleto de héroes, de las historias de los ganadores, pero poco se habla de los malos, de sus motivaciones, delirios o actos desesperados.

Sin duda es una parte importante de la historia, ya que no podemos conocer lo bueno sin haber pasado por lo malo, pero es importante enfatizarlo, ya que, como dicen, quien no conoce su historia está condenada a repetirla.

Para Schwentke es importante la realización de este tipo de filmes porque hacen al espectador plantearse otro tipo de preguntas, confrontarse a sí mismos y elegir su camino, ya que aquí no existe el personaje moralmente superior que, en palabras del director, realmente es un elemento de la narrativa, en la vida real muy difícilmente encontrarías a alguien con esas cualidades.

Definitivamente Der Hauptmann no es una cinta para cualquiera, aquí no podemos simpatizar o alabar al personaje principal, más bien, repudiarlo por sus acciones o dejarnos envolver por su maldad. No hay más, lo amas o lo odias.

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