Por Diana Paola Bautista Sánchez

Actualmente la animación es una categoría audiovisual de gran importancia en el mundo de la televisión y el cine, la cual ha permitido dar vida a un sin número de historias a través de personajes que han quedado en las memorias de los espectadores conforme al paso de los años y generaciones.

Aunque en la mayor parte de los casos dicho enfoque se le es atribuido al público infantil, en realidad existen un gran número de productos dirigidos a los adultos, así como otros mas para chicos y grandes.

Tanto Disney como Pixar se han ganado el reconocimiento a nivel mundial con respecto a la producción de películas animadas en 2D y 3D, proyectos que cada vez son más complejos, ya que desafían el realismo por medio de los dibujos gracias a la más avanzada tecnología a la par de la creatividad.

México no se queda atrás por lo que poco a poco se ha ido adentrado en el tema, desarrollando títulos con reconocimiento nacional e internacional, pero para llegar hasta este punto fue necesario por una larga trayectoria, misma que inició en 1935.

Durante ese año se desarrolló el primer cortometraje de animación nombrado Paco el perico, perteneciente a Producciones AVA, fundada por Alfonso Vergara en conjunto al dibujante Antonio Chavria, el cual marcó un antes y un después en la historia del cine mexicano, por lo que se buscó conservar en su totalidad como parte del acervo que incluso aún se puede apreciar en diversas plataformas y páginas de internet.

La productora comenzaba a poner en alto en nombre del país, pero debido a las dificultades económicas tuvo que cerrar las puertas de sus instalaciones, pero casi de manera inmediata continuó con su trabajo bajo el nombre de AVA-Color, quien desarrolló diversos cortometrajes entre 1935 a 1939, de los que por el paso del tiempo se perdió su registro casi en su totalidad, aunque otros más lograron resguardarse.

Para años posteriores, el surgimiento de empresas dedicadas a la animación continuó en aumento, pero no todos los trabajos podían ser finalizados, estos se veían interrumpidos por diversos motivos como el reclutamiento de los animadores para el combate en la guerra mundial o la falta de presupuesto, entre otras. 

A pesar de las adversidades, la época dorada de animación inicio para 1947, cuando el estilo de Disney había influenciado la pantalla, surgiendo con el mismo formato el estudio Caricaturas Mexicanas, donde se realizó el Noticiero cómico, cortometraje que en poco tiempo llegó al éxito.

La historia comenzó a trazarse de manera continua hasta que, en 1976, un paso agigantado se hizo presente con la aparición del primer largometraje, el cual fue titulado Los 3 reyes magos, dirigido por Adolfo Torres Portillo y Fernando Ruiz, quienes lograron marcar una huella histórica en la producción cinematográfica. 

El trabajo y dedicación permanecieron, aunque muchas veces no se obtenían los resultados esperados, ya que los espectadores no eran atraídos por las historias, mismas que eran clasificadas como «aburridas», pero esto cambio de manera definitiva en 2002 con el surgimiento de Ánima Estudios, quien desarrolló películas con dibujos de gran calidad y colores brillantes que lograron posicionar de manera repentina series como Don gato o El chavo animado.

Su impacto no solo se reflejaba en el país, llegando a ser reconocido en cines internacionales por la saga de leyendas iniciadas por la Nahuala y que hasta el momento aún son esperados los estrenos.

La pantalla grande ha evolucionado de manera continua, partiendo de una serie de fotografías a un conjunto de miles de dibujos que generan vida visual, dejando así maravilladas a millones de personas con tales efectos, que poco a poco rebasan las expectativas del público con cada uno de los detalles, ya que más que caricaturas es arte.

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