Redacción: Brenda González Soto

Cruda y realista, así podríamos describir a Mano de Obra, la ópera prima de David Zonana, director y guionista del filme.

La cinta nos cuenta la historia de Francisco, un joven albañil que trabaja en la construcción de una lujosa casa en la Ciudad de México junto con un grupo de trabajadores, entre ellos su hermano Claudio.

Un repentino día hay un accidente en la obra: Claudio cae de la azotea, lo que le provoca la muerte. Francisco no puede hacer nada y solo trata de asimilar lo ocurrido mientras sigue con su vida.

Después del funeral, se entera que su cuñada (que esta embarazada) no recibirá ninguna indemnización por la muerte de su hermano, ya que según el informe estaba borracho en horas de trabajo, lo que resulta mentira, ya que Claudio no bebía alcohol.

Tras este hecho, y al ver que su cuñada se quedará sin un sustento para su familia, Francisco quiere tomar cartas en el asunto y exigir justicia, pero se ve frustrado por la desigualdad social en la que vive, ya que ni sus jefes, ni el ministerio público, ni el dueño de la casa están dispuestos a ofrecerle ayuda.

Sin ninguna respuesta ni un camino que seguir, Francisco sigue trabajando en la construcción, pero el paso de los días empiezan a aquejarlo y comienza a surgir el rencor en él tras comparar las condiciones en las que tiene que vivir con las condiciones del dueño de la casa que esta construyendo.

Podemos notar el amplio contraste en las clases sociales en estas escenas, ya que Zonana nos deja observar por un lado casas pequeñas saturadas de cosas, sin espacio para vivir comodamente, llenas de carencias e imperfecciones, mientras que por el otro lado vemos una casa llena de extravagantes lujos que no son necesarios y solo la vuelven más ostentosa.

Al percatarse de que la casa es muy amplia a comparación del cuarto en donde vive, Francisco decide entrar a escondidas a ella y comienza a vivir ahí algunos días. Toma baños en una lujosa ducha, descansa en una recamara agradable y se imagina la vida en ese lugar.

Y tan repentino como fue la muerte de su hermano, resulta ser la muerte del dueño de esa casa, dejándola sola ya que no tiene ningún familiar, por lo que Francisco ve esto como una oportunidad y justicia divina y decide mudarse a la lujosa casa e invita a sus compañeros de trabajo para que juntos disfruten lo que construyeron.

Con promesas de que obtendrán las escrituras a un precio accesible si lo reparten entre todos, la ilusión de aquellas personas crece, pues están a punto de conseguir un patrimonio que jamás pensaron obtener. Pero vivir juntos no es nada fácil, ya que conlleva pleitos por los espacios, el dinero y los gastos.

Aquello que resultaba maravilloso al principio para Francisco, después de un tiempo deja de serlo, ya que debe hacerse responsable de su vida y las comodidades a las que se acostumbró rápidamente no son fáciles de seguir pagando, por lo que elige el camino fácil y traiciona a las personas que confiaron en él.

Sin duda, el filme no solo nos expone las desigualdades entre clases sociales que existen en México, sino que va más allá y toma esto como la manera de representar a un ser humano, lleno de matices, puesto que no solo hay virtudes en él, también puede sacar lo malo a relucir.

Con el protagonista podemos percatarnos de estas dualidades que nos permiten ver el lado de una persona cuando se siente vulnerable y sin motivación o cuando se siente seguro y compasivo, sin dejar de lado que la misma persona también puede ser cruel e inhumana. Así de complejo son los seres humanos.

Con los planos nos vamos acercando a la realidad de los personajes, a sus emociones y cómo se sienten con los cambios que los rodean, pero a la vez nos permite observar a distancia lo que son, su cultura, sus costumbre, de dónde vienen y dónde están.

Una de las curiosidades de esta película es que la mayoría de quienes interpretan a los personajes no son actores, se trata de un grupo de trabajadores que se dedican a la albañilería, haciendo que esto le de veracidad a lo que estemos viendo en la pantalla.

La cinta fue exhibida en diferentes festivales internacionales y nacionales como el Toronto International Film Festival, San Sebastián International Film Festival, Festival Internacional de Cine de Morelia, entre otros.

Recibió aclamados reconocimientos como los galardones a Mejor Ópera Prima y Mejor Actor en los Ariel 2020, así como la nominación a Mejor Guion en la misma premiación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *