Por Diana Paola Bautista Sánchez

La sociedad de manera constante se encuentra en una revolución con el objetivo de mejorar las oportunidades de vida en sus habitantes de tal manera que pequeñas acciones puedan alcanzar grandes diferencias.

Un ejemplo de lo anterior es el movimiento feminista y la lucha contra la violencia de género, temas que han impactado de manera significativa a lo largo de los años, parecieran temáticas actuales, pero no lo son.

Cabe destacar que una gran parte de personas han desarrollado diversas acciones para su visibilización como es el caso de marchas, música, proyectos de investigación, exposiciones de arte, entre otras, con el fin de promover la reflexión.

El cine ha sido una herramienta clave, ya que por medio de sus producciones se ha logrado retratar parte del contexto. Entre los trabajos más celebres, se encuentra «La trilogía de la crueldad» de los cineastas Maryse Sistach y José Buil, en los que se encuentra la película Perfume de violetas (nadie te oye), Manos libres (nadie te habla) y La niña en la piedra (Cuando nadie te ve).

Dicha denominación se le ha otorgado por parte los espectadores, ya que sus historias relatan casos de violencia y machismo inspiradas en la realidad.

Los protagonistas de los tres largometrajes dan vida a personajes jóvenes que se enfrentan a circunstancias de cultura e ideología negativas que llevan a cuestionar la estructura de la sociedad, tanto en el contexto urbano como rural, que muchas veces es ignorado o normalizado.

Para la generación de las historias fue necesario la aplicación de encuestas en las escuelas secundarias, donde se les pidió a los jóvenes recordar alguna anécdota donde hayan vivido violencia, así como las acciones que ellos tomarían en relación a la persona involucrada.

Posteriormente se comenzó el análisis de su estructura para que de esta manera el filme fuera ficticio, pero incluyera antecedentes de misoginia, acoso, machismo y violación que sufren o han sufrido una gran parte de las mujeres mexicanas que en su mayoría pasan como desapercibidos.

Los títulos secundarios de las películas (Nadie te oye, Nadie te habla y Cuando nadie te ve) recalcan los sentimientos de las víctimas cuando se enfrentan a situaciones similares que se apegan al contexto expuesto para generar empatía.

El tema de la sexualidad fue tomado de manera distinta en cada una de ellas, mientras que, en Perfume de violetas y Manos libres los personajes estaban ansiosos de iniciar su vida sexual, en La niña en la piedra el giro fue diferente, ya que se basa en la generación de rencor hacia las mujeres después de un rechazo, incluso retomó el casó Sandra, ocurrido en Iztapalapa en 1998.

La cineasta Maryse Sistach, al momento de hablar de su proyecto, explica que es una réplica de la realidad que se puede encontrar de manera diaria en los periódicos de nota roja, lo que la ha llevado a ganarse el reconocimiento de manera nacional, aunque en muchas ocasiones también ha sido criticada con el argumento de que solo remarca la parte negativa de los mexicanos, haciendo a un lado el verdadero mensaje.  

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