Por Diana Paola Bautista Sánchez

«La leyenda de la llorona» es una de las historias más populares a nivel nacional, que además cuenta con reconocimiento en países de América Latina, entre muchos otros.

Su posicionamiento es gracias a las entregas de cine que la han tomado como referencia. Títulos como la The wailer (La llorona) de Andrés Navia en 2006 o La maldición de la llorona, que es una de las más recientes filmaciones, la cual fue estrenada en 2019 del director Michael Chávez, perteneciente a la franquicia de El conjuro, ambos estadounidenses.

En ambas entregas han tomado el misticismo de la cultura mexicana, pero con un enfoque americano, lo que las ha llevado a atraer a los diversos públicos, al mismo tiempo han alcanzado el éxito económico siendo que para la grabación de La maldición de la llorona solo fue invertida la cantidad de 9 millones de dólares para recaudar un total de 123 millones en taquilla.

A través de los años, México tampoco se ha quedado atrás, ya que se han realizado cientos de productos visuales con la temática, tanto películas como cortometrajes de terror para adultos y niños que han tomado un espacio representativo.

Tal es el caso de la productora mexicana Ánima Estudios, quien, desde 2007, ha realizado una saga de películas infantiles que hacen referencia a leyendas nacionales.

Su primer título fue La leyenda de la Nahuala, la cual tuvo un gran éxito, lo que llevo a los creadores el desarrollar las producciones posteriores La leyenda de la llorona, La leyenda de las momias de Guanajuato, El chupacabras y El charro negro, las cuales han acaparado la atención de los menores de edad, quienes a través ellas han logrado conocer las historias que se narran en el país, pero de una manera divertida.

La serie completa de largometrajes solo en México alcanzó la cifra de 389 millones de pesos, lo que ha generado la planeación de próximos proyectos que involucren a leyendas de cada uno de los estados para su visibilización, al mismo tiempo que la obtención económica.

Cabe destacar que durante la producción y lanzamiento de productos con cargas culturales muchas veces tienden a divagar o perder el enfoque inicial, más si se trata de empresas internacionales quienes desarrollan la idea.

Tal es el caso de la película Las formas antiguas (The Old Ways en inglés), producida por Soapbox Films, en Estados Unidos, la cual hace referencia a los brujos de Catemaco en Veracruz, pero a pesar de mantener elementos nacionales se plasmaba una mezcla de prácticas de la cultura nórdica y pagana, entre otras, que causaron el descontento de algunos espectadores mexicanos, a pesar del reconocimiento en festivales de cine.

Las narraciones mexicanas no solo se han trasmitido generacionalmente, si no han llegado a traspasar las fronteras por medio del cine siendo reconocidas, ya que contienen las cualidades suficientes de mantener a la expectativa a nivel mundial, haciendo presencia del llamado terror mexicano en varios rincones.

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