Por Sofía De La Paz

No es nada raro que en ciertos temas sociales, que tal vez podrían pasar como mantequilla de palomitas, se vuelvan una gran polémica; tema de calurosos debates durante años. Y claro que la excepción no iba a ser el lenguaje inclusivo.

En los últimos años ha habido muchas cosas de qué hablar; demasiados sucesos que han cambiado las reglas del juego social que incluso se han visto reflejados en varios proyectos cinematográficos. Y aunque cada cosa tiene lo suyo, debemos de admitir que hay ciertos temas que en general nos pican – la curiosidad u otras cosas. Y es que el lenguaje inclusivo ha generado opiniones bastante polarizadas. En pocas palabras: hay quienes lo aman y quienes lo odian.

Pero ¿realmente es necesario el lenguaje inclusivo o es “sólo una moda”? ¿El lenguaje determina la manera en la que percibimos el mundo? ¿Que acaso no es este un blog de cine? ¿Por qué rayos estoy leyendo acerca del lenguaje inclusivo?

No te preocupes, queride lectore: te traigo la película perfecta para ilustrar mi punto. Relájate y verás cómo todo irá cobrando sentido poco a poco.

Primero lo primero: ¿Por qué La llegada?

La llegada (Arrival), dirigida por el aclamado Denis Villeneuve, es una película de ciencia ficción estrenada en 2016. Protagonizada por Amy Adams, quien encarna a la Dra. Louise Banks, nos cuenta la historia de la llegada -duh- de doce Objetos Voladores No Identificados (OVNI) a la Tierra, sin que la humanidad tenga la más mínima idea de su propósito y, mucho más importante, si representan una amenaza.

Aparte de recordarnos la exacta definición de OVNI, La llegada tiene como objetivo dejarle al espectador mucho más que un kit de supervivencia contra un ataque alienígena y, al ser una película de ciencia ficción realista, su trama está tan bien hecha que te hace sumergirte en la historia, al grado de hacerte sentir que algo así realmente podría suceder. Pero, sobre todo, nos deja un mensaje que atraviesa la pantalla y se inserta en nuestro día a día.

En esta ocasión, hablaré no sólo sobre uno de los puntos angulares de la película, sino también la base en la que se construye este artículo: el lenguaje. Y hacia el final espero que entiendas mi inquietud hacia este tema tan polémico y cómo hasta los aliens a veces se encuentran tres mil pasos en el futuro.

Así que, si no lo has visto, para aquí el texto y regresa cuando hayas terminado. Esto, más que ser una de las mejores recomendaciones que esta humilde cinéfila te puede hacer, es una invitación a que después de las palomitas, agarres el cafecito y podamos echar la platiquita a gusto.

La importancia del lenguaje: Por qué La Llegada no es una película de aliens.

Curiosamente, la idea original viene del libro Historia de tu vida de Ted Chiang. En varias entrevistas, Denis mencionó lo difícil que fue concebir la obra convertida en un proyecto cinematográfico, a pesar de lo excelente que es. Sin embargo, Eric Heisserer logró convertirlo en un guión galardonado, y con ayuda de Villeneuve, llevaron a la experta en lingüística a la pantalla.

Si bien, se ha calificado a La llegada como una de las mejores películas de ciencia ficción, es importante destacar que la trama no se centra precisamente en los típicos aliens que llegan a la Tierra. Claro que su participación es clave, sin embargo, cuando ves que al inicio de la película reclutan a una especialista en lenguaje (Adams) y a un matemático (Jeremy Renner), y no precisamente al Escuadrón Suicida, entiendes que esta no será una película sobre aliens como las conocemos.

¿Y por qué el lenguaje?

Simple, a alguien se le ocurrió -y por “alguien” me refiero a los aliens- empezar por la comunicación. Y es asombroso cómo a lo largo de la película van dejando indicios acerca de la importancia que tiene el lenguaje, al grado de estar siempre presente en sus distintas expresiones y siendo la clave para movernos hacia el clímax de la cinta.

A pesar de existir varios debates acerca del lenguaje inclusivo y argumentos acerca de si lenguaje y pensamiento son cosas separadas, por la que una no determinaría precisamente a la otra, la película propone la postura contraria, sosteniendo la hipótesis de Sapir-Whorf, la cual alega que el cerebro de una persona se re-acomoda cuando ésta comienza a aprender una nueva lengua.

Conexiones cerebrales permiten que se piense, no sólo en el vocabulario del nuevo idioma, sino también dentro de su estructura. Esto quiere decir que dependiendo del lenguaje que hablemos, se modela la manera en que pensamos.

Ésta es una de las muchas referencias que se hacen a lo largo de la trama, buscando llevarnos de la mano para comprender que, cuando Louise comienza a aprender el lenguaje no lineal de los heptápodos -nombre que se le da a los aliens por sus características físicas, ella también comienza a pensar de manera circular y, por lo tanto, a percibir el tiempo así, viviendo pasado, presente y futuro a la vez.

Manejado de otra forma, esto tendría escrito elementos claros de fantasía marca ACME por todos lados. No obstante, todas las ideas que se van desarrollando sobre el lenguaje se van colocando de manera sutil y nos llevan hacia el final de la película a preguntarnos: ¿El lenguaje determina la forma en la que pensamos?

En el caso de La llegada, es crucial resaltar que no sólo basta con incluir en el diálogo y la interacción de los personajes cómo el lenguaje cambia el pensamiento y la forma de percibir el tiempo, sino que el montaje de la película está diseñado de tal forma que percibamos así el tiempo sin darnos cuenta.

Desde un inicio se nos plantean flashbacks que tiene Louise, a forma de prepararnos para el plot twist final. Sin embargo, más allá de ser simples recuerdos, estas escenas están acomodadas en momentos clave para que vivamos la película en pasado, presente y futuro al mismo tiempo.

Los encuadres ayudan a engañar a quienes la estamos viendo, ya que pareciera nos revelan la información necesaria para intuir el pasado de la Dra. Banks y a la vez comprender hacia dónde va la película.

Esto se acompaña por la actuación de Adams, ya que creemos que su semblante distante y confundido se deben a episodios de estrés post traumático, cuando en realidad es tan sencillo como que no tiene la menor idea de lo que le está sucediendo la mayor parte del tiempo. Poco a poco, el montaje va borrando la línea temporal aparente, hasta que Louis lo rompe para poder manejar el espacio-tiempo del filme a su gusto.

Al final, nos damos cuenta que los elementos técnicos se van alineando de manera que tenemos a Louise como la referente en el tiempo, y dejándonos con un final que al mismo tiempo es el inicio y también ninguna de estas, llevando el pensamiento/lenguaje circular más allá de la pantalla – spoiler alert, me fascina esta película por lo que pido una disculpa de antemano ante la falta de objetividad durante el texto.

Reconociendo la otredad

Tras derrochar mi pasión por esta película, me gustaría mencionar que otro de los aciertos que tiene es la relación con la otredad. Por un lado, resulta muy atinada la manera de presentar a los aliens.

Al principio mencionaba que representaban la verdadera definición de un OVNI, y es que literal se nos muestra como un objeto volador que ni idea de qué sea. Su color negro mate y el material desconocido del que está hecho dan la sensación de algo indescriptible, por lo que su propia naturaleza genera una sensación de no saber qué esperar a lo largo de la trama.

Si comparamos las mencionadas tomas de Louis con las de los aliens, se puede notar que con los planos generales tratan de mostrar la totalidad e inminencia de aquello desconocido, así como el manejo de luces y sombras, para hacernos sentir la incertidumbre a flor de piel.

Además, contamos con la presencia de Castello y Abbot, los únicos aliens que tenemos el placer de conocer y quienes interaccionan con Louise e Ian. Según Todorov y Levinás, al estar ante la presencia de un otro, nos atemoriza no reconocernos en ello, ya que es a través de nuestros esquemas mentales y culturales que tenemos un primer acercamiento.

Esto se representa en la película con el par de heptápodos a través de una especie de pecera, además de que su forma es totalmente ajena a la humana. Aunque hacia el final nos enteramos de que en realidad lo que veíamos era tan sólo una parte de su imponente totalidad, se nos muestran representaciones parciales de éstos tanto en los sueños de Louis como en la plastilina de su hija. Sólo somos capaces de representar aquello que vemos, o creemos ver.

Pero la representación de la otredad no sólo se da con los aliens, sino que el filme desvela cómo entre la misma especie humana también existe el desconocimiento del otro. Al hablar distintas lenguas y tener distintos objetivos, vemos como el verdadero “enemigo” resulta ser el desacuerdo y la falta de confianza entre naciones.

Es el miedo a lo desconocido lo que moviliza a la humanidad contra los heptápodos, pero también es el miedo a no reconocerse en su misma especie lo que provoca la paranoia de desconectarse y dejar de colaborar entre los distintos países, por temor a que los aliens les pongan mutuamente en contra.

Y en este punto nos preguntamos ¿qué tan débil es la comunicación entre la humanidad? ¿Tanto que no podría aguantar el uso del lenguaje inclusivo? ¿O será que en realidad nuestro lenguaje ya está roto y no nos habíamos dado cuenta?

Y sobre todo: ¿Acaso esto sólo puede suceder en la ciencia ficción o también nos desconocemos en la vida real?

La llegada | Netflix

Nuevas formas de comunicación: nombrando al otro

La Dra. Banks nos lleva de la mano, aprovechando cada oportunidad para recordarnos que el lenguaje no es algo que pueda tomarse a la ligera. Estoy de acuerdo con ella al afirmar que la complejidad del lenguaje deviene en parte de lo sumergido que éste se encuentra en la cultura. Cuando por fin hacen la pregunta – a pesar de que Louise advierte que aún no es seguro que obtengan una verdadera respuesta – y se traduce que la intención de los extraterrestres es “ofrecer arma”, el pánico gobierna hasta a las personas más escépticas.

Sin embargo, Louise aclara que dentro de su escaso entendimiento del vocabulario, esto también puede interpretarse como “herramienta”, por lo que no se pueden sacar conclusiones. Claro que como los trogloditas con armas que son, no le hacen caso.

En fin, la ironía. Esto también lo vemos cuando en China se traduce el mensaje como “usar arma”. Se refería al mismo mensaje, pero interpretado de maneras diferentes. Podría sonar chistoso, pero este pequeño error en interpretación casi causa una guerra mundial. ¿Te suena como algo lejano o más bien familiar?

Existen tantas lenguas, lenguajes y formas de comunicación que expresar una simple idea se ha vuelto sumamente complicado e incluso traído a debate. Ya nos cuesta tanto trabajo entendernos, que no podemos imaginar modificar nuestro lenguaje para incluir al otro, o en este caso otre.

Sin embargo, existe algo llamado ginopia, que se refiere a la omisión de una persona en el lenguaje. Asimismo, es importante diferenciar entre el nombramiento de un colectivo, así como el de una sola persona. Por eso me encanta el ejemplo de Banks al justificar el objetivo de que los aliens comprendieran bien el lenguaje: es muy distinto reconocer lo que Pepe El Alien quiere, a lo que los aliens en general quieren.

Incluso, para demostrar que ella es la adecuada para el trabajo, Louise le pide al Coronel que pregunte a otro lingüista la traducción de guerra en sánscrito. Mientras éste le dice que la traducción es una discusión, Louise afirma que se trata más bien de un deseo por más vacas. Aunque parezca ridículo, es sumamente importante tomar consciencia acerca del impacto que tiene el lenguaje, y cómo una pequeña omisión interpretativa puede ocasionar tantos conflictos.

La influencia de los medios

Al volver a ver la película para escribir este texto -lo cual disfruté mucho- algo que en ocasiones anteriores no había percibido llamó mi atención, y es el peso que se le da a los medios de comunicación. Si bien la trama se desarrolla en pocos espacios, las noticias continuas nos enteran sobre lo que está sucediendo, tanto la información y declaraciones de otros países, así como las reacciones de la sociedad.

Al escribir sobre los medios me doy cuenta que podría aplicar la clásica pregunta sobre quién fue primero, ¿el huevo o la gallina? Si bien los medios reflejan los fenómenos sociales, es cierto que también la manera en que se nos presentan es el mismo reflejo de la sociedad.

Pero si eso es absurdo, más lo sería el hecho de que un grupo de soldados caiga bajo el pánico que se transmite directamente desde las noticias, ¿cierto? Pero a ver, ¿quién no se ha dejado llevar por lo que ve en la tele? o (para no verme tan tiempos de Blockbuster), ¿quién no se ha dejado influenciar por las redes sociales?

Si bien estamos hablando de lenguaje y del fenómeno social que vivimos hoy en día sobre el lenguaje inclusivo, es importante considerar las formas en las que se utiliza esta herramienta y cuestionarnos la manipulación del lenguaje detrás de nuestra pantalla.

En La llegada esto se vive cuando el pánico social se va a apoderando del ambiente e incluso, de la persona que se encuentra viendo la película, siendo un elemento esencial para incrementar la tensión y tenerte con las pompis en la orilla.

¿Y el lenguaje inclusivo?

Ahora sí, llegamos al meollo del asunto. Seguramente te preguntarás ¿y entonces el lenguaje inclusivo qué tiene que ver con todo esto? Bueno, queride, la respuesta es todo. Tal vez eso sea un poco ambicioso de mi parte y, aunque me encantaría tener una plática con el buen Denis sobre su postura al respecto, es posible que esté algo ocupado promocionando Dune

Claro que antes de seguir tenemos que estar en la misma página, ¿no crees? El lenguaje inclusivo se refiere a comunicarnos mediante expresiones que eviten la discriminación de las personas, como el caso de las mujeres y la diversidad sexual; es decir sin palabras, frases o tonos que reflejen prejuicios o estereotipos. De hecho, la ONU menciona que este lenguaje busca la expresión sin perpetuar estereotipos de género y respetar todos los sexos e identidades de género.

Pero verás, el debate alrededor de este fenómeno radica mucho más en las cuestiones lingüísticas que en la inclusión. Curioso, ¿cierto? Pero justo quienes están en contra de su uso alegan que 1: El masculino genérico no es lo mismo que el masculino singular, por lo que su uso no sería sexista o discriminatorio, y más importante. 2: Pensamiento y lenguaje son cosas separadas, por lo que uno no determinaría al otro – cosa con la que la preciosa Louise no estaría de acuerdo.

Ahora, después de haber leído todo el texto, te preguntarás ¿Qué clase de basura es esto? ¿Me estás diciendo que el lenguaje alienígena puede cambiar la percepción del tiempo de una lingüista para poder vivir pasado, presente y futuro al mismo tiempo y así unificar a las naciones, pero en en lo social nos cuesta aceptar el uso de la -e porque va en contra de las reglas gramaticales?

Lo sé, yo también quedé estupefacta cuando hice la relación. Y es que claro que es complicado cambiar la cultura y el lenguaje, pero así como Louise, considero que debemos hacer un esfuerzo para incluir a todas las personas y unirnos más como comunidad.

Existen investigaciones que han demostrado que el uso del lenguaje inclusivo sí influye en la forma en la que percibimos y aceptamos la diversidad sexual. Claro que si tus argumentos en contra del lenguaje inclusivo son para esconder tu profundo desacuerdo con la diversidad, pues entonces el problema no es precisamente si la RAE lo acepta o no, ¿no crees?

Yo sí pienso que el lenguaje tiene una agencia sorprendente en la forma en que percibimos la realidad, porque no creo que todo lo que expresamos sean palabras vacías. Si fuera así, no me hubiera molestado en escribir este ensayo.

Y por más que la humanidad sea la especie “más inteligente”, dudo mucho que alguien piense todos los días como “claro, sé que dije azul, pero en realidad siempre que digo azul estoy pensando en rojo, porque al final nada tiene que ver lo que digo con lo que pienso”. Y si piensas que si, te reto a hacer el ejercicio.

La alegoría de La llegada, es tan buena ya que llega un punto en el que no se sabe que elementos son fantásticos y cuales han sido tomados de nuestra realidad. Pero más que nada, nos recuerda cómo se van formando los esquemas de pensamiento a partir del lenguaje, algo que pareciera fuera de este mundo, pero es lo más realista de la película. Así que te invito a cuestionarte ¿realmente es tan difícil integrar un lenguaje que permita reconocer a todas las personas? ¿o es a mí a quien le cuesta trabajo reconocer a otre a través del lenguaje?

 Y si de repente se nos olvida y nos damos nuestros aires de ser la mejor y superdotada especie de este planeta, recordemos que Abbot y Castello pueden llegar en cualquier momento a demostrar lo contrario. Y si tenemos suerte, hasta nos enseñen a reconocernos como personas de nuevo.

“El lenguaje es el cimiento de la civilización, lo que une a un pueblo. Es la primera arma usada en un conflicto.”

Louise Banks (o sea, Eric Heisserer)

Este ensayo forma parte de los resultados del Curso de Periodismo Cinematográfico de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hidalgo, realizado en septiembre de 2021. Agradecemos a Sofía De La Paz por permitirnos compartir sus letras en este blog.

Referencias

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