Por Yulissa Ortiz Galindo

Hace días se estrenó en cines la tercera entrega de las cintas de El conjuro y la octava entrega dentro del Universo Cinematográfico de El Conjuro, El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo, dirigida por Michael Chaves y protagonizada por Patrick Willson y Vera Farminga.

Su filmación comenzó el 3 de julio de 2019 y se esperaba estrenar el 11 de septiembre de 2020, sin embargo, se aplazó hasta el 4 de junio de 2021 debido a la pandemia por Covid-19.

Dejando de lado un poco de los aspectos técnicos de la película, hoy hablaremos sobre los hechos reales en los que se basó este largometraje: el caso de Arne Chayenne Jonhson, conocido como el caso »el diablo me hizo hacerlo», que fue el primero en Estados Unidos en donde la defensa usó como argumento de inocencia la »posesión demoníaca» el 24 de noviembre de 1981.

Arne Johnson, de 19 años, y Debbie Glatzel, de 23, acababan de mudarse a su nueva casa en Brookfield, Connecticut, en el verano de 1980. La familia de Debbie ayudó a la pareja con la mudanza y fue ahí donde el hermano menor de la joven, David Glatzel, de 8 años comenzó a experimentar apariciones paranormales.

Con el tiempo estos sucesos empeoraron: David sufría de convulsiones, decía obscenidades, gruñía y arañaba, se ahogaba porque decía que unas manos lo ahorcaban (de esto quedaban después las marcas en su cuello).

La familia Glatzel sufrió diversos ataques perpetuados por David como que el niño le rompiera la nariz a su mamá de un solo golpe y que intentara apuñalar a su abuela con un cuchillo.

Poco después de esto, la familia contactó a Ed y Lorraine Warren, quienes, a su vez, contactaron a la iglesia católica para trabajar en conjunto con un reverendo. Sin embargo, esto poco sirvió, ya que Lorraine estaba convencida de que algo malo iba a pasar, por lo que llamó a la policía y les advirtió que pronto habría una tragedia en la familia Glatzel.

La escena donde Arne reta a la entidad que habita en David es un tanto real, si bien las circunstancias no se dieron así, Arne sí pidió que dejaran al niño en paz y lo tomaran a él en repetidas ocasiones.

Arne comenzó a cambiar, gritaba, rompía cosas, se levantaba en la madrugada a mirar por la ventana, entre otros comportamientos. Creyendo que la maldad venía de la casa, al final la pareja se fue a vivir a un departamento que Alan Bono rentaba, justo debajo de una perrera.

El 16 de febrero de 1981, las hermanas de Arne fueron a jugar con los perros de la perrera y Alan Bono las llevó a cenar, ya que la relación de Arne, Debbie y Bono era muy buena.

Sin embargo, Bono tomó de más y Debbie se llevó a las niñas de regreso a casa. Cuando ella volvió, discutió con Arne por un mal entendido y él simplemente se quedó quieto, sin hacer y decir nada. Debbie y Bono se asustaron, pero solo ella salió. Arne sacó su navaja de bolsillo y apuñaló a Bono múltiples veces en el pecho.

El juicio llamó la atención de medios nacionales e internacionales, por el hecho de alegar haber estado bajo una posesión demoniaca y el Estado, tachaba el crimen como pasional, alegando que Arne estaba celoso de Bono.

El abogado del joven quería que todos los curas que lo habían atendido fueran a testificar, sin embargo, la iglesia se los prohibió. Al final, la defensa de Arne tuvo que ser cambiada de último momento a defensa propia. Sin embargo, fue encontrado culpable y sentenciado de 10 a 20 años de prisión, aunque solo pasó 5 años por su buen comportamiento. Durante este tiempo, él y Debbie se casaron y tuvieron 2 hijos.

Si bien, todo suena increíble (literalmente), uno de los hermanos de Debbie siempre argumentó que todo había sido una farsa y que los Warren se habían aprovechado de ellos para sacar dinero.

Tiempo después, los Warren publicaron un libro llamado The Devil in Connecticut donde la familia Glatzel y Arne ganaron 2 mil millones de dólares. Esto sin tomar en cuenta las ganancias de otros documentales en los que han aparecido.

Y tú, ¿qué opinas de esta historia? ¿Crees que Chaves hizo una buena adaptación o queda mucho a deber para el Universo de El Conjuro?

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