Por Diana Paola Bautista Sánchez

La lucha libre ha impactado de manera significativa en la cultura popular en México, siendo reconocida a nivel internacional, incluso pasó a formar parte de la identidad nacional.

Dicho éxito se vio recalcado en la llamada época de cine de luchadores, misma que tuvo lugar de la década de 1950 hasta finalizar a principios de 1980.

La primera película con temática a la lucha libre se estrenó en 1952, la cual fue titulada La bestia magnífica, que contó con la dirección de Chano Ureta.

Durante el mismo año se dieron otros lanzamientos importantes, como es el caso del filme El enmascarado de Plata, en el cual se podía observar como personaje protagonista a El Santo, aunque para ese tiempo no fue interpretado por el verdadero luchador, sino por un sustituto. Para 1958 en la película El Santo contra el cerebro del mal los actores fueron los peleadores reales.

El auge obtenido después del estreno logró profundizar la imagen que mantenían los seguidores, ya que podían presenciar historias posteriores a lo suscitado en los cuadriláteros, incluso en aventuras inéditas contra vampiros, hombres lobo, zombis, entre otros.

Esto impulsó el género de ciencia ficción y de terror en México, aunque para su desarrollo no se contara con la solvencia económica suficiente para la construcción de grandes escenarios.

A pesar de que los rodajes eran desarrollados en espacios pequeños, la ambientación y efectos especiales correspondían a producciones simples, la originalidad de los mismos lograba cautivar a grandes audiencias que posicionaba a los luchadores a la par de superhéroes como Superman o Spiderman, originarios de Estados Unidos.  

Dicha temática cinematográfica fue aplaudida no solo a nivel nacional, sino que también tuvo visibilidad en otros países: en el Festival de Cine Europeo fue proyectada la película El Santo contra las mujeres vampiro. Para 1973, la productora turca Tual Film Arsel lanzó el largometraje titulado 3DEV ADAM, o mayormente conocido como Capitán América y El Santo vs Spiderman, donde por primera vez se visibilizó un enfrentamiento entre ambos mundos.

Cabe recalcar que entre los personajes más queridos y respetados por el público se encontraban: Blue Demon, El Santo, El Rayo de Jalisco, Mil Máscaras, el Huracán Ramírez, El Tinieblas, entre varios más, quienes en cada historia se encargaban de salvar al mundo de los villanos.

Su popularidad no solo se quedó en la pantalla grande, sino que fue extendida a cómics, juegos de mesa, caricaturas y muñecos de acción, donde personas de todas las edades disfrutaban o coleccionaban los productos.

La época dorada de luchadores, se vio finalizada para los años ochenta, pero el legado continúa vigente, siendo llamados como los héroes mexicanos gracias al séptimo arte.

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