Por Diana Paola Bautista Sánchez

El cine es un arte que para su creación o desarrollo conlleva varias implicaciones y herramientas, las cuales dan resultados impresionantes a la vista de los espectadores con la ayuda de efectos especiales e instrumentos, para que al mismo tiempo sean logrados estímulos de tristeza, terror, emoción, felicidad, entre otros.

Pero para que esto pueda ser posible es necesaria la participación de especialistas en las ramas, así como utilizar locaciones específicas o escenografías que transporten a los actores a otras partes del mundo, todo sin necesidad de salir del espacio de trabajo, así como tecnología de grabación que en conjunto a lo anterior cumplan las metas para el éxito.

Para poder lograrlo, en la mayor parte de los eventos es importante la inversión económica o la búsqueda de patrocinadores y estrategias que ayuden a conseguir la cifra requerida.   

En otros casos, mas que el dinero es necesaria una buena estructura creativa que llegue a los objetivos con pocos recursos. Esto se ha hecho visible en varios proyectos, los cuales han acaparado las taquillas mundiales, sobrepasando a producciones de millones de dólares hasta el punto de ser galardonadas con títulos significativos dentro del área cinematográfica.

Dentro de la clasificación anterior se encuentran largometrajes como The Blair witch project, de 1999, en la cual solo contaban con la cantidad de 60 mil dólares en total, los cuales fueron invertidos en marketing y en la historia que mostraba un falso documental de terror, que más allá de la simplicidad, logró transmitir el miedo en sus escenas, llenando salas completas hasta recaudar la cantidad total de 248 millones 639 mil dólares alrededor del mundo.

Para 2007 lo mismo sucedió con la película Actividad paranormal, que se grabó como parte de un documental dentro de una casa, que gracias a su contenido visual atrajo la atención de los espectadores por su realismo al presentar actores desconocidos, con una inversión de 15 mil dólares, pero de igual manera logró recabar la cantidad de 193 millones en cines.

Otro de los casos fue la cinta ¡Huye! la cual en 2017, con una mezcla de géneros, daban a conocer una problemática social través de su historia, que en sus inicios no contaban con el apoyo suficiente, pero al final fue producida con la cantidad de 4 millones y medio de dólares, pero posterior a su estreno logró contabilizar la cantidad de 255 millones de dólares.

Además fue nominada en cuatro ocasiones al Oscar, hasta ser galardonada en la categoría de Mejor Guion Original, sobrepasando las expectativas de quienes cuestionaban el impacto del mismo.

Lo anterior es un claro ejemplo que en muchas ocasiones la creatividad del cuerpo de producción va mas allá de los miles de pesos que se puedan gastar en una filmación, sabiendo que existen casos de éxito que han logrado multiplicar la cantidad invertida, incluso dando paso a una nueva saga, es ahí donde entra en cuestión la popularidad fílmica entre los productos taquilleros de millones de dólares, con aquellas de cantidades mínimas con grandes alcances, pero en ambos casos con la misma entrega y dedicación a la pantalla grande.

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