Por Diana Paola Bautista Sánchez

México es un país con un amplio entorno tradicional y cultural, el cual ha sido reconocido a nivel mundial, tanto en la gastronomía como en la danza, música, costumbres, entre otros aspectos, mismos que han sido parte fundamental de la identidad nacional.

Por lo tanto, se ha mantenido en la mira del interés por parte de otras naciones, las cuales han decidido desarrollar proyectos relacionados a las mismas temáticas.

El Día de muertos es un ejemplo de ello, ya que gracias a su misticismo y relevancia ha servido como punto de inspiración para el desarrollo de historias, las cuales se han transportado a la pantalla grande, acaparando las salas de cine debido al éxito obtenido.

Una de las primordiales características a las cuales se le ha atribuido al mexicano ha sido la naturalidad con la que trata los temas relacionados con la muerte, dejando a un lado el miedo o tabú que en otras entidades aún se conserva.

Tanto en narraciones cómicas, platicas casuales hasta la generación de una festividad de culto “al más allá”, han maravillado a más de uno, es por ello que las grandes empresas extranjeras han buscado generar visibilidad, así como la rendición de homenajes.

Tal es el caso de la más reciente producción cinematográfica con enfoque mexicano, perteneciente a Disney titulada Coco, la cual conmovió el público a nivel mundial: esta mostraba una historia relacionada a la familia y tomaba al Día de muertos como un punto de unión entre ambos mundos.

Cabe destacar que dentro de su estructura se tomaron en cuenta varios elementos pertenecientes a la cultura mexicana, los cuales se incluyeron dentro de la película después de una exhaustiva investigación por un aproximado de 10 años, de acuerdo a lo expresado por los productores.

A pesar de los años de análisis y estudio de la cultura, o en este caso de la festividad, aún existieron elementos que no se relacionaban con esta, aunque fueron incluidos, como fue el caso del Alebrije, ya que no conformaba una parte representativa de la fecha, sino de la identidad en general, aunque para algunos críticos fue considerada como una falla, al mismo tiempo conmocionó a millones de personas con las creencias del país.

Así como el ejemplo anterior, existen muchos más en el mundo de la animación, ha sido alguna de las tantas que le han sacado provecho, con títulos como El libro de la vida en el extranjero o Día de muertos y La leyenda de la Nahuala en México, entre otras más.

Por otra parte, han existido proyectos que han imaginado elementos culturales complementarios dentro de la celebración mexicana.

Fue el caso de la película 007: Spectre, protagonizada James Bond, donde la producción organizó un desfile de Día de muertos en la Ciudad de México, mismo que no se llevaba a cabo, pero debido al gran impacto que generó, fue adoptado para su realización anual por parte del gobierno.

El caso anterior llamó la atención de los ciudadanos, donde argumentaban que las empresas de otros países impulsaban mejor este tema, al grado de desarrollar un desfile que ni en el mismo país se había visualizado.

El cine mexicano no se ha quedado atrás para la conmemoración del 2 de noviembre, por lo que ha desarrollado títulos de gran importancia, como en la película Macario, en 1960, la cual se ha convertido en un ícono de la cultura, ya que incluso logró ser nominada al Oscar como mejor película extranjera, de acuerdo a los expertos del cine “muestra una mirada más allá de la tradición que generalmente se ha producido”.

Los títulos referentes al Día de muertos han provocado controversia, ya que, por una parte, se encuentra la visibilización de otros países, pero al mismo tiempo se han cuestionado la razón por la que México no centra producciones fílmicas en el tema, siendo que posee mayores herramientas y conocimientos culturales de ello, por lo que quedaría aún más clara la presencia e impacto nacional a nivel global.

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