Por Mario Méndez Chiu

Hasta los dientes - Ambulante
Fotograma de «Hasta los dientes».

Tapachula, Chiapas a 12 de octubre de 2021

Estimado Padrino:

Hace ya un rato que no hemos podido mantener comunicación ni por teléfono y tampoco por WhatsApp, porque usted dice que no es muy fan de la tecnología. Pero como buen lector que es, decidí escribirle una carta y así continuar con lo que platicamos en la última llamada.

Me agradó hablar sobre cómo se veían antes las películas: los cines antiguos, el ritual de comprar palomitas antes de la función, la permanencia voluntaria, gritar “¡cácaro!”; en fin. Tantas cosas que han sido desplazadas por el dichoso Netflix, Padrino, “todo el entretenimiento con tan solo un botón”. Sé que iba a resistirse un poco más, pero al fin de cuentas su hijo le explicó lo fácil que es ahora sentarse en el sofá y seleccionar una película.

Volviendo al tema, Padrino, ahora que ya ha entrado al mundo de las plataformas y las películas por catálogo es importante para usted saber por dónde empezar –“me marea ver tanta película”, ese fue su comentario al final de nuestra conversación telefónica. Por lo que he atreverme a darle algunas recomendaciones, aunque no me lo haya pedido. Déjeme decirle que esto de recomendar suele ser algo difícil, sobre todo para saber cuál es el sentimiento que desean experimentar al final de la película.

Padrino, en la plataforma encontrará ciertas clasificaciones, sin embargo, le recomiendo empiece por el área que considero más disfrutable de la aplicación: los documentales. Y en este caso, todos los que mencionaré serán de manufactura mexicana, porque sé que disfruta del cine nacional y las historias presentadas reflejan la problemática del pan nuestro de cada día: los desaparecidos. Ahí lo verá usted.

Para empezar, vamos con Red privada: ¿Quién mató a Manuel Buendía? Sé que usted fue de esa época, Padrino. Oscilando entre los 60’s y 80’s, de un México un poco más contestatario, más fuerza joven y con mucha convicción social. Es el panorama en que se desarrolla este documental, Padrino.

El asesinato de Manuel Buendía, periodista y columnista del diario mexicano Excélsior es el motivo que dispara sobre los temas más controversiales de este país: la CIA en México, el narcotráfico, la ultraderecha y la corrupción. Como espectadores seremos testigos de sus investigaciones. Testimonios y anécdotas de compañeros, amigos y personas cercanas a los hechos. Una refrescada de hechos y años difíciles en México. Una joyita Padrino, una joyita.

Para el siguiente le recomiendo tener una caja de pañuelos desechables a la mano, si caso le gana el sentimiento como a mí, Padrino. No sé qué tan susceptible al dolor ajeno es usted. La tres muertes de Marisela Escobedo es por momentos desgarrador y atroz. La protagonista, Marisela Escobedo, es una madre de familia en búsqueda de justicia por el asesinato de su hija a manos de su novio.

Y conforme va avanzando nos presentan el viacrucis de la protagonista. Desde los agravios legales del sistema mexicano, la corrupción y los días posteriores a las tres muertes de Marisela. Aunque la historia ya la sabemos, Padrino, es bueno darse una refrescada de los hechos sociales en nuestro país. Porque desafortunadamente el olvido colectivo suele darse con frecuencia y este tipo de películas nos hacen voltear a ver al otro.

Padrino, ya en este momento espero no se acongoje tanto. Como dijese doña Chavela Vargas: “¡Ay riata no te me revientes, que es el último jalón!”. Solo agárrese por que este sí esta rudo Padrino, como montar un toro salvaje en un rodeo. Hasta los dientes, realizado desde 2018, nos narra los hechos sucedidos en 2010, cuando el gobierno federal (en ese entonces regía Felipe Calderón), anuncia con bombo y platillo haber ejecutado a dos sicarios altamente peligrosos que se encontraban dentro de las instalaciones del Tecnológico de Monterrey –nomás de acordarme se me está haciendo un nudo en el corazón, Padrino-.

Estos presuntos agresores resultaron ser estudiantes de la misma escuela. Lo que nos muestra el documental es una exhaustiva y meticulosa investigación entorno a lo sucedido, contada desde distintas aristas: Los padres de Jorge y Javier, los medios de comunicación, sus amigos, etcétera. Ejemplo claro de la fallida campaña de “la guerra contra el Narco” que popularizo el expresidente Calderón.

¡Ay Padrino! La montaña rusa de emociones que me dejo el ver estas tres películas. Y si hay algo que destacar. Es el tremendo esfuerzo realizado en cada uno de los metrajes, no es algo fácil, Padrino. Cuando se tiene que evidenciar los errores y horrores de otros, nunca se sale bien librado de ello. Y a falta de buen cine mexicano, estos documentales son el bálsamo y medio para contrarrestar el silencio y la antipatía a los males sociales.

Espero que cuando lea esta carta, Padrino, vaya directo a la plataforma y disfrute como yo lo hice. Me despido y me quedo esperando su opinión de todo esto a través de una carta, agregando la pregunta de siempre: “¿Qué me recomiendas ver, ahijado?”.

Con cariño su ahijado cinéfilo.

Este texto forma parte de los resultados del Curso de Periodismo Cinematográfico de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hidalgo, realizado en septiembre de 2021. Agradecemos a Mario Méndez Chiu por permitirnos compartir sus letras en este blog.

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